miércoles, 18 de marzo de 2009

Estética

Cuando Dios estaba aún azul adentro del hombre...

16

Que el poema haga reír y haga llorar como una mujer rubia o un hermosos caballo.

17

Y además, que se ría solo y llore solo, y llore solo como la más morena de las colegialas, sacándose la camisa.

18

El canto, como el sueño, ha de estar cruzado de larvas.

19

El canto, como el mundo.

20

El canto, como el genio, ha de crear atmósfera, temperatura, medida del universo, ambiente, luz, que irradie de soles personales.

21

Medio a medio de la poesía, Tú, lo mismo que el sexo, medio a medio.



Pablo de Rokha (Fragmento de ECUACIÓN: CANTO DE LA FÓRMULA ESTÉTICA, publicado en 1929 )

jueves, 19 de febrero de 2009

Palabras de Salud

Estos ojos vienen de un tiempo ido.
Tienen iris lunar, pestaña arbórea...
Un pensamiento impecable acude presto
al toque de campana del corazón.
Escudriña a través de sus lágrimas,
y en las dos luces del desvelo
saca a flote
la contraseña.



Miguel Suárez del libro La perseverancia del desaparecido.

jueves, 5 de febrero de 2009

Hemos llegado al hogar

Hemos llegado al hogar
desde la guerra sin sangre
con el corazón abatido,
nuestras botas llenas de orgullo
de la verdadera matanza del alma,
y nos hemos preguntado
“¿Cuánto cuesta ser querido y después abandonado?”
Hemos llegado al hogar
y traído la promesa
escrita en colores de arco iris
a través del cielo — para enterrar- ,
pero no es el momento
de colocar coronas
por los crímenes de ayer.
La noche amenaza,
el tiempo se disuelve,
y nada conocemos
del mañana.
Los tambores borboteantes
a la estrella hacen eco.
El bosque aulla
y entre los árboles
el oscuro sol aparece.
Hemos llegado al hogar
cuando vacila la aurora
cantando canciones de otras tierras,
la Marcha Fúnebre
que nos viola los oídos,
sabiendo que toda nuestra tradición y nuestras lágrimas
se juegan al cara o cruz de una moneda.
Hemos llegado al hogar
al pie de las verdes colinas
a beber el grito cálido
y suave del canto de los pájaros.
A las playas ardientes
donde los botes salen al mar
a desgranar la cosecha del océano
y las tenaces gaviotas se hunden
y deslizan volcando besos sobre las olas.
Hemos llegado al hogar
donde a través del relámpago
y la lluvia atronadora,
la peste, la sequía,
el espíritu empapado
se demora en el camino arenoso
sosteniendo los torturados restos
de la carne,
Ese espíritu que no pide
al mundo favor alguno
sino la dignidad.



Peters Lenrie del libro "Poesía africana de hoy"

lunes, 2 de febrero de 2009

¿De dónde venimos, a dónde vamos? (I)

Nuestros días esperan su turno en las palmas de los niños,
nuestros días son semillas en las palmas de los niños,
en las palmas de los niños verdearán.

Pero los niños puede que mueran mañana,
no de paludismo ni de difteria,
ni tampoco por caerse a un pozo;
los niños puede que mueran mañana
pueden morir mañana como si fueran soldados barbudos,
los niños pueden morir mañana abrasados por las nubes atómicas
sin dejar ni un puñado de ceniza
nada salvo sus sombras.
Como unos negativos en la oscuridad del vacío.
Crematorio, crematorio, crematorio.
Veo un mar,
un mar cubierto de peces muertos.
Negativos en la oscuridad del vacío,
los días que no hemos vivido
son los que desaparecen junto con las palmas de los niños.



Nazim Hikmet del libro Poemas Finales

lunes, 19 de enero de 2009

Invitación al baile

NO a la locura. No a las soledades. No al huesecito del carámbano, a la semilla de la harina, al átomo de polen. No a la gran carcajada del tamaño del mundo. No digo el mundo como tal, digo las dimensiones del mundo que cabe en mi bolsillo.

No y no a la muerte, a la prolija herida por la que se desangra sin escándalo, organizadamente, gota a gota, la vida de la vida.

No a tu culo de mono, a tu rosado culo de mono ecuatorial, que desordena mis papeles y reseca mi pluma. Y no a la parpadeante risa del infinito abismo de tu vagina autoritaria.

No y no a tus celos inconmensurables. No y no a tu labio chupador, a tu teta romántica. Me cago en el alféizar de tu ventana, ésa que da a occidente, es decir, al poniente. Meo en tu bacinilla decorada. Caigo de bruces en el discreto pliegue del vértice negruzco de tus muslos morenos.

Así ando con el sexo, bajo la tiranía obedientísima de mis cansados genitales. Me moriré besándote en la boca. Me comeré tu risa como antes me he comido tu madura tristeza.

No tengo límites. Límites no tienes. ¿Vamos a asesinarnos?



José Viñals del libro Animales, amores, parajes y blasfemias

viernes, 16 de enero de 2009

Poema 5

其五
結廬在人境,而無車馬喧。
問君何能爾,心遠地自偏。
采菊東籬下,悠然見南山。
山氣日夕佳,飛鳥相與還。
此中有真意,欲辨已忘言。


Construí mi casa junto a la de los demás
Pero no se escuchan voces ni el sonido de los carros.

Me preguntas ¿cómo puede ser?
Cuando el corazón está distante, todo queda alejado.

Corto unos crisantemos junto a la cerca del este,
A lo lejos diviso la Montaña del Sur, tan quieta!

Tan agradable el aire de la montaña cuando termina el día
Y bandadas de pájaros regresan a sus nidos.

En todo esto hay una verdad cierta
Pero cuando intento decirla no encuentro palabras.
Tao Yuanming del libro Bebiendo vino

miércoles, 14 de enero de 2009

Happy new year

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.

Necesito esa puerta que me dabas
para entrar en tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?

No puedes, por razones técnicas. Entonces
la tramo en aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.

Así la tomo y la sostengo, como
si de ello dependiera
muchísimo el mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.


Julio Cortázar del libro "Salvo el crepúsculo"